Satisfacción en la pequeña firma de diseño

La administración de  una pequeña empresa de diseño puede parecerse al manejo de un circo de tres pistas. Cualquier cosa puede suceder en cualquier momento. La acción es incesante, exigente e impredecible. Para mantener todo en movimiento, muchos propietarios de la pequeña y mediana empresa trabajan tardes y fines de semana de manera regular. No es inusual para estos directores de empresas pasar sus días tratando de apagar pequeños incendios aquí y allá o luchando para aprovechar una oportunidad repentina.

Tomemos el caso de B&B Arquitectos. El director trabaja normalmente de 60 a 70 horas a la semana. A menudo se encuentra en su oficina hasta las ocho o nueve de la noche, trabaja regularmente en fines de semana, y cuando regresa a casa, se lleva trabajo para terminar con él. A él le gustaría pasar más tiempo con sus amigos y familiares, pero las exigencias de su firma de seis personas hacen que un descanso sea casi imposible. Por ejemplo, la semana pasada uno de sus arquitectos proyectistas falto por enfermedad, y no había nadie más que el director mismo para reemplazar al elemento faltante. Al mismo tiempo, además de la carga de trabajo habitual, una gran oportunidad surgió la cual requiere de una propuesta rápida de diseño y presupuesto. Esta semana un proyecto en la construcción exige atención inmediata, la contadora renunció y una fecha de entrega importante se avecina. Al director le gusta su trabajo y se motiva por la presión y la diversidad de proyectos, pero comienza a sentir vagamente como si estuviera corriendo sobre una caminadora, nunca avanzando e incluso quedando un poco más atrás cada día. A menudo, se siente cansado y solo se pregunta cuando tiempo puede continuar en la misma situación.

Muchos directores y dueños de empresas de diseño de menos de 20 personas describen su vida profesional de esta manera. El trabajo puede ser incesante y a menudo difícil. Sin embargo, la mayor parte de los directores de estas pequeñas empresas son estimulados por la presión y disfrutan de la autonomía, el control y la oportunidad para la expresión en diseño. Sin embargo, a menudo hay una sensación subyacente de insatisfacción y de aprehensión, siempre trabajando demasiado, pero nunca con la seguridad de lo que el futuro traerá. Hacer frente día a día a las demandas de proyectos, contratistas, clientes y personal, al mismo tiempo que se maneja un negocio, puede con el tiempo llegar a pasar factura.

Al igual que el diseño de una casa a medida, el desarrollo de una pequeña firma de diseño presenta la oportunidad de crear una empresa que realmente refleje las tendencias e inclinaciones de sus dueños. La organización no tiene que ser convencional o rígida, pero podría ser si esta es la naturaleza de su liderazgo. Las grandes empresas son como grandes edificios que tienen que ser más formales y con una estructura bien definida para hacerlos funcionar. Hay menos posibilidades de elección y expresión personal. Las firmas pequeñas de diseño a menudo son capaces de maximizar la flexibilidad y la creatividad, siempre y cuando no se ahoguen en un ambiente caótico, carente de las estructuras organizativas necesarias para fomentar la eficiencia.

 

Parece evidente que las habilidades aplicadas al trabajo, por parte de los directores de firmas de diseño, pueden ser usadas para planear el desarrollo de sus despachos. La disciplina del diseño organizacional se derivó del entendimiento de que es posible diseñar organizaciones haciendo uso de procesos similares a los que se usan para diseñar construcciones. Diseñar un despacho de diseño significa considerar metas financieras, propósito, tamaño, estructura óptima y la mejor integración posible entre los sistemas sociales y los sistemas técnicos de producción.

Como todos los procesos de diseño, el diseño organizacional requiere que se establezcan algunos criterios. La personalidad, aptitudes, intereses, inclinaciones y aversiones de los directores de empresa será la fuente primaria de los criterios de diseño en las firmas pequeñas. Factores externos tales como la ubicación, el mercado y la disponibilidad de personal calificado también jugarán un rol significativo, quizás como restricciones. De todos los criterios determinados por los directivos y/o empresarios, el más importante de todos es ¿Cómo se mide el éxito y satisfacción en el trabajo? ¿Qué tan importante es el éxito económico? ¿Cuánto dinero es suficiente? ¿Qué tan importantes son los reconocimientos y los premios? ¿El éxito incluye hacer el bien en la comunidad? ¿El éxito incluye un buen ambiente de trabajo y empleados felices? ¿Qué tan importante es la diversión?

Naturalmente la definición de satisfacción varía entre los profesionales de diseño y usualmente incluye una compensación justa por el trabajo realizado, aunque a menudo este es uno de los últimos puntos en la lista. Evidencia anecdótica revela que muchos directivos de pequeñas firmas de diseño derivan la mayor de sus satisfacciones de trabajar de manera efectiva con los clientes, contratistas y personal para entregar proyectos de alta calidad. Muchos disfrutan su libertad y el control sobre el ambiente de trabajo. Pocos disfrutan los aspectos administrativos y financieros del negocio y a muchos es resulta difícil contestar a las frecuentes e inesperadas demandas de la profesión. La siguiente figura muestra la conexión que existe entre “Ganancias y Satisfacción” en las empresas pequeñas de diseño.

Gráfico 1
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De nuevo, basados en evidencia anecdótica es justo decir que en la mayoría de las escuelas de arquitectura, a los estudiantes se les hace creer que sus carreras residirán en el cuadrante 4, es decir con mucha satisfacción pero pobremente recompensadas. Sin implicar que esto siempre es malo, existen organizaciones y profesionistas nobles que manifiestan esta forma de trabajo sin quejarse, obteniendo una satisfacción significativa sin la necesidad de cheques grandes, sin embargo hay muchos directivos de firmas pequeñas que se subestimas así mismos en el mercado debido a las bajas expectativas de pago.

Desafortunadamente, también hay muchos profesionales del diseño que residen en el cuadrante 3, sin disfrutar su trabajo y también sin ganar mucho dinero. Esta situación es usualmente un síntoma de una pobre administración y de directivos con falta de liderazgo que no ponen el ejemplo. Y como mucho del trabajo que los arquitectos y diseñadores deben hacer es tedioso y rutinario, es fácil de entender como el trabajo puede volverse rápidamente insatisfactorio. Claramente la práctica profesional en el cuadrante 3 es insostenible y deben considerarse planes de acción para un cambio radical en la forma de trabajo.

El cuadrante 2 también es problemático pero el éxito económico lo hace difícil de identificar. Los líderes de firmas en este cuadrante tienen una buena rentabilidad pero aun así están insatisfechos. A menudo estos son profesionistas expertos que están aburridos con un trabajo que en un inicio fue interesante pero que hoy es rutinario y repetitivo. Los dueños de estas firmas a menudo crean prácticas exitosas pero limitadas en su alcance. Otra manifestación común del cuadrante 2 son los profesionistas que carecen de un balance entre la vida personal y el trabajo. Muchos profesionales renuncian a una calidad de vida con tal de ganar más dinero. Esta situación es igual de insostenible que el cuadrante 3, aunque puede ser más difícil de reconocer.

La mayoría de los profesionistas del diseño esperan residir en el cuadrante 1, muy satisfechos y bien recompensados. Muchos logran esto manteniéndose fieles a sus intereses, talentos y pasiones mientras adquieren conocimientos y habilidades valorados en el mercado. Las firmas de diseño que se mantienen firmes en sus valores y visión conformen crecen y crean una cultura de aprendizaje continuo, tienen mayores oportunidades de lograr en éxito en ambos aspectos, la satisfacción y la compensación.